Visitar constantemente al veterinario en busca de costosos tratamientos a base de corticoides suele ser el doloroso e interminable camino de los dueños de perros que sufren de fuertes dermatitis atópicas o constantes e insidiosas otitis fúngicas. En NutriMascotas comprobamos cotidianamente que una enorme porción de este padecimiento recae de lleno en gigantescos problemas de permeabilidad de la pared intestinal originados por una pésima alimentación procesada.
Los cereales extrusionados y el estrés inflamatorio
Las alergias en la medicina veterinaria moderna responden en su inmensa mayoría a reacciones exacerbadas de los anticuerpos que batallan contra elementos antinaturales dentro de la sangre. El trigo, la soja modificada, el maíz altamente refinado y los infinitos estabilizantes artificiales presentes en los sacos de comida actúan directamente lacerando e inflamando el micro-vellaje intestinal. Cuando el intestino cede esta valiosa barrera defensiva, toxinas e histaminas severas se filtran desenfrenadamente, brotando como sarpullidos dolorosos, rojeces e incontrolables picores corporales en las axilas y el lomo del animal.
La curación holística con Dieta BARF hipoalergénica
Adoptar nuestras dietas de un altísimo estándar natural supone eliminar radical y permanentemente el 100% de estos irritantes industriales del complejo ecosistema estomacal. Al someter a tu perro a una rigurosa dieta de exclusión monoproteica cruda durante unas seis a ocho semanas, su cuerpo detiene de inmediato el fuego de la defensa de la molesta histamina. Su intestino descansado y enormemente mimado por los ricos colágenos de la carne fresca sana y cicatriza rápidamente la permeable y lastimada barrera biológica, mientras tu perro recupera majestuosamente un tupido pelaje brillante, suave y completamente libre del angustiante e infernal sufrimiento dérmico.