Entrenar o educar a tu pichicho en obediencia requiere de muchísimo esfuerzo, consistencia y ante todo, una recompensa que le resulte de altísimo valor para realizar el esfuerzo. Muchísimas galletas industriales o premios carecen del porcentaje real de carne y huelen casi a cartón, haciendo que el perro pierda el interés muy rápido o se termine llenando de puro almidón en cada repetición.
Pequeños trozos de puro músculo
Es aquí donde los corazones de pollo deshidratados entran en escena y se destacan sin dudar frente a cualquier alternativa. A diferencia de un producto cocido aburrido, nosotros concentramos los olores de la carne en el deshidratador en frío para crear un bocadito que a nivel canino resulta sumamente apetitoso pero que en tus dedos no deja aceite. Por su pequeño tamaño natural, puedes ofrecerlo de a mitades pequeñitas sin arruinar su ingesta de calorías basales y llenándolo de taurina muscular cien por ciento pura y súper sana para su propio sistema circulatorio, especialmente valiosa tanto para canes deportivos como para gatos.